
Durante las clases conjuntas de la mañana (preescolar, no escolarizada y de los jóvenes), abrimos un restaurante de onigiri, “KIBOU”.
Hubieron varias “primeras impresiones sobre el onigiri”, alumnos que lo prepararon por primera vez, otros que lo comieron por primera vez, e incluso, algunos alumnos musulmanes que no pueden consumir ciertos alimentos.
Para poder abrir nuestro restaurante, el día martes, aprendimos sobre “cómo se cultiva el arroz”.
El día miércoles, fuimos a comprar los ingredientes y repartimos a todos unos tickets, para que puedan canjearlos por onigiris.
Hoy jueves, tomamos los pedidos de todos los clientes.
En nuestra carta del menú, tenemos tres tipos de onigiris: “Onigiri clásico, Onigiri con copos de bonito y Onigiri frito”.

Con mucho ciudado y esmero preparamos tantos onigiris como nos pidieron.
Si las bolas de arroz las aprietas suavemente, se desharán, pero si las aprietas muy fuerte, se pondrán muy duras.



Le entregamos los pedidos a los clientes, y ellos disfrutaron mucho de los onigiris.
Recibimos varios cumplidos como: “Estuvo muy rico”,”Muchas gracias por la comida”, nos alegró mucho escucharlos.